1 de mayo, mayo combativo. ¡Contra las guerras del capital, acción sindical! ¡Contra el imperialismo, lucha de clases!

Este 1 de mayo, los sindicatos CGT, CNT, Intersindical de Aragón (IA) y OSTA en Huesca y CGT, CNT, SOA, CUT, Intersindical de Aragón (IA) e INSTA en Zaragoza, reivindicamos la lucha obrera contra el capitalismo e imperialismo y sus agresiones a los pueblos y a la clase obrera.

CONTRA EL IMPERIALISMO, LUCHA DE CLASES

El Primero de Mayo, día internacional de la clase obrera, es una fecha que conmemora las luchas y los avances que nuestra clase ha logrado.

Recordamos con orgullo a los mártires de Chicago, pero también a todos los y las sindicalistas y revolucionarias que han dado la vida por la libertad.

Luchadores y luchadoras que han hecho posible reivindicar importantes mejoras de su calidad de vida, entre otras, la jornada laboral de 8 horas, que ahora con la precariedad y la forma de contratar está desapareciendo.

Hoy también es un día para rendir homenaje a los y las trabajadoras que han perdido la vida trabajando, asesinadas por la patronal.

En 2025, fueron 735 los accidentes laborales mortales en el Estado español. Este año 2026, tan solo en Aragón, la cifra ya asciende a 10.

Guardemos un minuto de silencio por estas víctimas del sistema capitalista que tanto arrolla la seguridad laboral de la clase trabajadora.

Empezamos.Queremos recordar que la unidad de clase está por encima de intereses partidistas y personales.

Es la máxima necesidad cuando el capitalismo arrecia en recortar derechos y libertades, con la ayuda inestimable de los agentes sociales lacayos de la patronal que cada convenio que firman es un retroceso más.

En estos momentos, la precariedad y los salarios de miseria condenan a cientos de miles de jóvenes y a las familias trabajadoras a no tener un futuro que les permita tener una vida digna.

Las consecuencias son que pocos jóvenes pueden pagar un piso sea de compra o de alquiler, por lo tanto, carecen de posibilidad de tener independencia económica y de vida.

Sin embargo, las empresas, lejos de mitigar esta situación creando empleo de calidad, se dedican a deslocalizar la poca producción que queda a países imperializados donde la mano de obra es mucho más barata.

Por tanto, engrosan sus bolsillos a costa de destruir empleo mediante grandes EREs en plena época de récords en beneficios empresariales.

Tampoco nos cansamos de reivindicar la lucha que arrastran las mujeres trabajadoras, pues los sectores feminizados siguen al pie de la precariedad laboral, siendo líderes en temporalidad y bajos salarios.

Como sindicatos de clase debemos atender las necesidades reales de las mujeres obreras para una verdadera unidad de clase. ¡La revolución será con las mujeres obreras o no será!

Tenemos el deber de combatir también el discurso racista que pregona tanto la derecha. Los y las trabajadoras migrantes no se evalúan en función de la necesidad de mano de obra barata de nuestro mercado laboral.

Somos internacionalistas y, por tanto, debemos luchar por tener todos y todas los mismos derechos. La realidad de las migrantes está lejos de vivir de las “paguitas”, más bien se parece a un laberinto burocrático regido por la Ley de Extranjería en el que solo reciben violencia, explotación y desamparo.

Rechazamos el racismo que tanto necesita el imperialismo para expoliar territorios destrozando la economía de un país y para esclavizar a la clase obrera que huye de esa situación.

Este discurso culpa a la clase obrera migrante del detrimento de la calidad de vida en los países occidentales y abraza las políticas que realmente la empeoran, como, por ejemplo, la privatización de los servicios públicos.

En estos momentos en que la crisis del sistema se agudiza, la patronal y sus gestores necesitan recortar salarios y derechos.

La clase obrera somos el motor de la sociedad, y es nuestro trabajo el que genera toda la riqueza, de la que viven un puñado de parásitos gracias a salarios de esclavitud y golpes de represión.

El capitalismo, encabezado por EEUU y con el servilismo de la UE, da un paso adelante en su fase más imperialista y criminal.

La cara más fascista se manifiesta en la agresión a otros pueblos, que casualmente tienen las materias primas que ellos necesitan.

La clase trabajadora debe oponerse a la destrucción y muerte del pueblo de Palestina, Líbano, Venezuela, Cuba y al ataque a Irán al margen de todas las leyes internacionales.

La soberanía de cada pueblo está por encima de los intereses imperialistas.

Decimos NO al aumento temerario del gasto militar, en detrimento de los servicios públicos, que lo justifican inventando un enemigo que no existe.

Necesitan guerras para destruir cualquier alternativa que suponga una mejora de los pueblos, ahogando su vida con cercos económicos y militares.

Este gobierno, en línea con las necesidades imperialistas, no toca ninguna ley represiva como la ley Mordaza, heredera de la ley antiterrorista del fascismo.

Acelera la privatización de la sanidad, privatiza el sistema público de pensiones, no deroga la famosa Ley 15 /97 que introdujo la colaboración público-privada en la que empresas y multinacionales gestionan cada vez más ingentes cantidades de dinero público sólo para beneficio privado sin ningún tipo de control.

No nos dejemos engañar.

Dicen que no hay dinero ni para los servicios públicos ni para mejores salarios, pero para los gastos militares son ilimitados. Todo para satisfacer los deseos de la organización más terrorista y criminal de la historia: la OTAN.

Opongámonos a esta locura imperialista donde siempre los muertos los pone la clase trabajadora.

Por ello, hoy más que nunca, gritamos

¡OTAN NO, BASES FUERA!

La respuesta debe ser clara y contundente, necesitamos la unidad de clase. No debe ser solo una consigna que nos lleve a la frustración. En la lucha por construir la unidad de clase, nos encontraremos a los mejores hombres y mujeres que enarbolan muy alto el orgullo de nuestra clase.

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

Nombramos, nos enorgullecemos y enviamos desde aquí un saludo fraternal y solidario a Jesús y Manuel, que llevan más de 18 días subidos a una grúa en San Fernando (Cádiz), dando un ejemplo de lucha obrera a todos nosotros. Debemos unirnos, organizarnos y realizar acciones directas para con su lucha, que es la de tod@s.


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