ALESTIS SEVILLA: Brutal represión sindical contra un colectivo subcontratado ejemplar…Comunicado de apoyo de Intersindical de Aragón-CO.BAS

COMUNICADO DE APOYO DE INTERSINDICAL DE ARAGON-CO.BAS

Desde Intersindical de Aragón-CO.BAS apoyamos, difundiremos y participaremos activamente en esta justa lucha que están llevando los compañer@s de LTK en Alestis.

Condenamos la represión, chulería, incumplimientos, esquirolaje y traición a la clase obrera de la empresa y de los miembros de los sindicatos de CC.OO y UGT.

Mucho ánimo y toda nuestra solidaridad a los compañer@s que luchan con tanta valentía, conciencia, organización, unidad y combatividad tal como han demostrado y siguen demostrando.

¡¡QUE VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!!

 

 

 

 

 

 

El comité de Alestis de San Pablo (CCOO y UGT) directamente realiza una labor de esquirolaje…

La plantilla al completo, 40 trabajadores, de LTK en Alestis Sevilla ha sido despedida de facto. LTK es la empresa que desde hace varios años ha venido haciendo las labores de logística externalizadas por Alestis.

La plantilla de LTK, que ya había conocido otras subcontratas, ha conformado un colectivo obrero de una gran conciencia de clase. Y con la mayoría del SAT en el comité de empresa, dicho colectivo dispone de un valioso curriculum de lucha que le ha reportado unas condiciones muy dignas, tanto laborales como de derechos sindicales. Tal como ha declarado Manu Gálvez (SAT), presidente del comité de empresa de LTK, son conscientes de que “fruto de ese histórico de lucha vienen estas represalias”. No exageramos, pues, si decimos que es la clase obrera en su conjunto –empezando por el sector aeronáutico de Sevilla- la que se está jugando comenzar a revertir de una vez por todas la actual situación de salvaje precarización sobreexplotadora y represiva que viene agravándose desde hace décadas en un contexto de criminal “pactismo sindical”.

Resumidamente, la historia de este conflicto es la siguiente.

Este 31 de diciembre terminaba el contrato de servicio entre Alestis y LTK. La plantilla comenzaba a dudar de su futuro, pues no se les daba información de qué iba a pasar después. No tenía noticias de si se iban a cambiar de marca empresarial, con lo que eso supondría de eventuales cambios en el pliego de condiciones, etc.

Entre paréntesis, hay que decir que en los últimos tiempos el colectivo había tenido un conflicto grave con la propia LTK, que pretendía cargarse la unidad y la combatividad de la plantilla. Aunque el conflicto se saldó parando varios ataques desde la empresa a las condiciones económico-laborales, tuvo como efecto indeseable que parte de la plantilla fuera trasladada a LTK en la Bahía de Cádiz donde también se hacía la logística de Alestis. Pero el colectivo le dio la vuelta a la situación y salió aún más victorioso en términos de conciencia y de lucha reivindicativa, pues en muy poco tiempo preparó una lista del SAT en LTK de la Bahía de Cádiz (que hasta entonces no existía ni como sección sindical) y ganó ampliamente para sorpresa de extraños… y hasta de propios.

Evidentemente este colectivo, que protagoniza un sindicalismo insobornable en las antípodas del sindicalerismo oficialista, es una resistencia clara a los planes para llevar aún más a la clase obrera a las condiciones decimonónicas de precarización, sobreexplotación y de sojuzgamiento que persigue la patronal. Planes que la nueva dirección de Alestis quiere aplicar dentro del sector aeronáutico.

Pero retomemos el hilo de lo que ha pasado estos días. Ante la incertidumbre sobre su futuro más inmediato, el comité de empresa de LTK Sevilla convoca huelga para el 1 de diciembre y lanza el preaviso. Y es a partir de ahí que se precipitan los acontecimientos.

LTK traslada a Alestis de que su plantilla está en huelga. Y lo que hace Alestis es romper unilateralmente el contrato mercantil con LTK y con antelación, y dice que a partir de ahora internaliza el servicio. Al tiempo, impide a los trabajadores de LTK entrar en la empresa donde tienen sus puestos de trabajo. Más aún, Alestis les impide el desarrollo de la huelga. Ni siquiera permite al comité de LTK verificar si se están realizando o no sus actividades que están bajo una declaración legal de huelga.

Tampoco Alestis respeta el artículo 44 del Estatuto de Trabajadores que obliga a subrogar a la plantilla de LTK, toda vez que el servicio de logística lógicamente sigue teniendo que ser realizado. Alestis mantiene el puesto de trabajo pero expulsa arbitrariamente al trabajador que lo viene realizando.

La propia inspección de trabajo toma acta de la situación y muestra su sorpresa ante los incumplimientos de Alestis, pero dice que no puede hacer nada salvo trasladar el informe a los juzgados y a esperar, esperar, esperar…

El conflicto se desata y Alestis pone en la puerta de la factoría a su servicio de seguridad ¡y a la misma Guardia Civil! para impedir la entrada a los trabajadores despedidos que se mantienen concentrados en dicha puerta, y que llaman a la huelga dentro de Alestis ante el brutal ataque que sufren. Empiezan por exigir que, al menos, se respete su huelga y no se realicen sus actividades laborales.

 

Una bochornosa pinza entre la patronal y el comité de CCOO y UGT en Alestis Sevilla.

Sin embargo, no solo el comité de CCOO y UGT no llama a la solidaridad de la plantilla de Alestis, sino que asegura que ellos pueden hacer el servicio internalizado, y miembros de dicho comité se ponen a realizar las labores de descarga en camiones afectadas por la huelga. Separados por una de las verjas la empresa, la tensión aumenta entre los compañeros de LTK y los esquiroles sindicaleros, que realizan su infame acción protegidos por el servicio de seguridad de dentro mientras la Guardia Civil protege la retaguardia del otro lado de la verja. El bochorno es tal que los esquiroles se esconden en todo momento detrás del camión.

La estampa es de tal vergüenza, que un miembro de la ejecutiva de CCOO de Sevilla, que viene a solidarizarse con los compañeros de LTK, afirma que él se dedicará a presionar para que cese ese burdo esquirolaje y se convoque una huelga en el sector aeronáutico.

Ya temprano por la mañana del día 5 de diciembre había transcurrido otra escena propia de película de señoritos y jornaleros, con la imprescindible actuación de los guardias civiles protegiendo a aquellos, tan solo que esta vez la Benemérita vino en “patrol” y no a caballo.

Así, a la hora del turno de mañana, la mismísima directora de Aciturri, máxima accionista de Alestis, bajó a la puerta de la factoría para cerciorarse de que la Guardia Civil aseguraba que sus empleados entrasen y para ordenarle de que “mantuviera a esta gente a raya”. La tensión calentó el frío de la aún madrugada y la señora Mª Eugenia Clemente se mantuvo en actitud desafiante (feudal, habría que decir) en la puerta –eso sí, beneméritamente bien guardada- frente a los trabajadores concentrados. Nos ahorramos los calificativos que fueron cruzados.

Pero los trabajadores supieron asumir el envite y, tal como expresaron en las redes, comprendieron que, si bien, la susodicha señora bajó “con la intención de despreciarnos, lo que pasa es que el desprecio sólo depende de nosotros.[Es] un acto de provocación frente a trabajadores, en realidad muy poco inteligente, que, evidentemente, no le va a salir bien…”

 

Convocada huelga en el sector aeronáutico

Desde un principio del conflicto están llegando muestras de solidaridad. Así, prácticamente en el primer minuto se desplazó a la misma puerta de la factoría de Alestis en Sevilla la dirección del SAT, con Óscar Reina a la cabeza.

Y la mayoría del comité de Alestis Vitoria-Gasteiz ha emitido un comunicado de solidaridad. A casi nadie en el sector aeronáutico se le escapa que aquí no está en juego la suerte personal de 40 trabajadores y sus familias; que aquí lo que se está dirimiendo es una batalla más amplia. No se le escapa eso ni siquiera a los sindicaleros esquiroles de CCOO y UGT de la propia factoría de San Pablo, que han elegido en qué frente situarse. Es tan burda y rastrera su actitud que dentro mismo de CCOO en Sevilla no podían dejarse de encender las alarmas.

El caso es que la tarde del mismo 5 de diciembre ha sido convocada una huelga en el sector aeronáutico sevillano para el próximo miércoles 18 de diciembre por CCOO-Industria y UGT-Fica con el siguiente lema: «En defensa del empleo, estabilidad del mismo y sus condiciones de trabajo».

La huelga también es convocada por CGT y SAT. Este sindicato, al que pertenece el colectivo de LTK represaliado, ya ha sacado un cartel para la ocasión.

Continuará…