La lucha por la vivienda en Catalunya: un Congreso para ganar

Este fin de semana se ha celebrado el I Congrés d’Habitatge de Catalunya. Bajo el lema un Congrés per guanyar, más de 500 militantes procedentes de más de 40 colectivos de vivienda de todo el territorio catalán se dieron cita en la antigua fábrica textil Fabra i Coats, en el barrio de Sant Andreu de Barcelona.

Publicado en Insurgente

Gente comprometida de diferentes Sindicatos de barrio, PAHs, Sindicatos de Inquilinas y grupos de vivienda diversos. Compañeros y compañeras de esos que cada semana, en sus respectivos barrios y localidades paran desahucios, organizan a la gente afectada en sus respectivas asambleas, planifican acciones para ganar pequeñas batallas contra especuladores de todo tipo, liberan pisos para realojar a personas necesitadas, y en fin, contribuyen en la única estrategia que puede hacer avanzar al pueblo contra su enemigo de clase: la de ser una fuerza organizada.

En realidad los pasados 16 y 17 de noviembre han sido la culminación de un proceso que viene de hace más de un año, cuando por primera vez se reunían unos cuantos militantes de diferentes colectivos y decidían constituir un grupo motor, encargado de hacer realidad todo este proceso. Desde entonces se han generado diferentes documentos,celebrado debates abiertos en los diferentes territorios, debates internos en todos los colectivos, debates temáticos con otros colectivos y organizaciones y también una gran jornada conjunta el pasado 22 de junio en el Ateneu Popular de Nou Barris en Barcelona. De todo lo salido en estos debates, una comisión redactora quedaba encargada de sintetizarloen una serie de ponencias, para un último proceso de discusión en el que todos los colectivos debían aportar enmiendas, propuestas programáticas, organizativas, aportaciones en torno a diferentes cuestiones… Este fin de semana era el punto de llegada, pero a su vez ha de ser un punto de partida para una nueva etapa de lucha. Un humilde ejemplo de cómo organizar un movimiento de una manera articulada, plural y democrática.

Podríamos decir que los principales objetivos de este congreso eran conseguir una mayor unidad y coordinación dentro de todo el movimiento (manteniendo a su vez la pluralidad y riqueza del mismo; cada colectivo, plataforma o sindicato es un mundo que hay que conservar), y a su vez que el mismo consiguiera trabajar con una mayor perspectiva estratégica, intentando mirar un poco más allá del día a día de parar desahucios y organizar a las vecinas y vecinos. Un día a día que también hay que fortalecer y para lo cual se han puesto en común experiencias y se comenzarán a compartir más y más herramientas. No nos da miedo decir que los objetivos se han cumplido, aunque lo que vieneahora supone un reto aún mayor.

Han quedado aprobadas diferentes ponencias, que van desde unos análisis de coyuntura a un programa común para el movimiento, pasando por cuestiones organizativas o por otras en las que se analizaban y compartían los diferentes métodos de lucha. Y además, se decidía una primera campaña conjunta, en la cual se irá a por Divarian, fondo de inversión vinculado al BBVA: con miles y miles de pisos en propiedad, ambos están siendo responsables de un elevadísimo número de desahucios en la actualidad. “Primero vamos a por ellos, para que después caiga el resto” se decía en la conclusión de la jornada del sábado.

No podemos dejar de mencionar los más de 100 voluntarios y voluntarias que han dedicado tiempo y esfuerzo a hacer que este congreso sea posible. Ni los muchos invitados e invitadas procedentes de otros movimientos y organizaciones(sindicalismo combativo, organizaciones juveniles, colectivos feministas…); la unificación de las luchas ha sido otra de las miras del Congrés. También han estado presentes otros colectivos por la vivienda del resto del estado (asistieron compañeras de Madrid, Euskal Herria, Valencia…) e incluso alguna gente de fuera.

El movimiento en lucha por la vivienda en el estado español puede jugar un papel muy importante en la lucha de clases. Primero, por la gran dependencia del capitalismo patrio respecto al sector inmobiliario, con todas las consecuencias que ello acarrea; las decenas de miles de desahucios anuales, la crisis de las hipotecas, la actual burbuja de precios del alquiler, el hecho de que buena parte de los grandes ricos españoles provengan del sector del ladrillo… Y después, porque en las actuales condiciones de dispersión de nuestra clase (elevadas tasas de paro, temporalidad,represión sindical, aislamiento, atomización, exclusión…), es desde los barrios y territorios donde se ha de articular, al menos en buena parte, la organización y el poder popular que nos encamine hacia la victoria. Y es aquí de donde nace y se articula el movimiento por la vivienda.

En Catalunya, muchos sectores proletarizados y castigados están encontrando en nuestros colectivos un pequeño diquede contención, por humilde que sea, que está mostrando que la organización es el único camino y que la derrota no está en nuestros planes. La solidaridad de clase, el calor humano y el compañerismo que se respira en estos espacios de lucha, que son como grandes familias, es algo complicado de expresar con palabras.

En una ciudad como Barcelona (y no sólo aquí) es muy rara semana donde no hay cargas policiales para ejecutar algún desahucio, donde algún colectivo no ocupe algún piso para realojar familias que se han quedado sin casa o donde cientos de personas no sean movilizadas para hacer frente a la situación dramática que vivimos en materia de vivienda.Toda una red de asambleas, sindicatos de barrio, sindicatos y grupos de vivienda, PAHs, oficinas populares… que cada vez son más y consiguen organizar y llegar a más y más gente. El I Congrés d’Habitatge ha venido al mundo para dar un paso adelante y todo apunta a que así será.

Miquel Díaz