La banca confirma que no devolverá el dinero del rescate

El Banco de España eleva a 65.725 millones el coste de las ayudas financieras publicas.

El último informe del Banco de España, con datos a cierre de 2018, actualiza al alza la factura del rescate al sector financiero durante la crisis. Así, el supervisor eleva a 65.725 millones de euros el coste de las ayudas a las cajas y bancos, mayoritariamente asumido por el Estado a través del Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB) y otra parte con aportaciones del propio sistema financiero (Fondo de Garantía de Depósitos, FGD).

El caso es que el rescate a las entidades financieras „entre ellas las cajas gallegas gestionadas durante décadas por José Luis Méndez y Julio Fernández Gayoso„, dejará un agujero importante en el bolsillo de los ciudadanos españoles. El Banco de España considera que de los 56.679 millones aportados por el FROB en forma de capital, esquemas de protección de activos y garantías concedidas en los procesos de integración y venta, solo son recuperables 14.037 millones. Esto supone unas pérdidas para las arcas públicas de 42.642 millones, que después de diversos ajustes contables quedan en 42.561 millones. Si a esta cantidad se suman las ayudas aportadas por los propios bancos a través del FGD, la factura final del rescate asciende a 65.725 millones de euros.

Al importe que el FROB entiende como recuperable «9.560 millones» hay que sumar la cantidad recuperada hasta la fecha: 4.477 millones. De esta, la mayor cuantía corresponde a Banca Cívica, con 977 millones en preferentes que fueron devueltas con la integración de la entidad en CaixaBank; seguida de CajaSur, con 800 millones, Novacaixagalicia (783) y Catalunya Banc (782). En el caso de Novacaixagalicia „la entidad resultante de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova que derivó en quiebra„, el agujero es de 8.621 millones de euros. Este montante más el recuperado sitúa el rescate de las antiguas cajas gallegas en 9.404 millones. Y a este habría que añadir los 245 millones de euros correspondientes al Banco Gallego, la entidad que fue adquirida hace seis años por Sabadell al precio de un euro.