Un pensionazo desvergonzado

Con nocturnidad y alevosía, de forma ladina y cobarde, PP, PSOE, Ciudadanos, PDeCat y PNV han intentado perpetrar un pensionazo brutal en toda regla. Y es que en la actualización del Pacto de Toledo, ante la que afortunadamente se han plantado Podemos y ERC, se contemplaban cosas como ampliar el cálculo de las pensiones a toda la vida laboral, y por lo tanto rebajarlas, retrasar la edad efectiva de jubilación, fomentar los planes de pensiones privados o eliminar de facto los sistemas de pensiones de MUFACE.

Así, según lo publicado por diversos medios, entre las recomendaciones que afortunadamente no han salido adelante, se decían cosas como “el periodo de cálculo de las pensiones se amplía más allá de los 25 años a los que llegará en 2022, llegando incluso a toda la vida laboral” o “acercar la edad real de jubilación a la edad legal (67 años), endureciendo los requisitos para acceder a la anticipada e incentivando el envejecimiento activo” (sic).

También se puede leer “fomentar planes de pensiones empresa de pensiones vinculados a los organismos sin ánimo de lucro sin descartar incentivos fiscales”, es decir fomentar los planes de pensiones privados, o “culminar la integración de los sistemas especiales de jubilación en el Régimen General”. Todo ello mezclado de forma ladina entre otras recomendaciones que pueden ser cumplidas o no, pero que tienen un carácter reversible dependiendo del gobierno de turno, algo que estos hachazos brutales no tienen.

PSOE, PP, Ciudadanos, PDeCat y PNV, han seguido al pie de la letra en la actualización del Pacto de Toledo que pretendían hacer las recomendaciones de AIReF, organismo que no ha tenido ningún pudor en proponer públicamente retrasar la edad de jubilación y calcular la pensión con más años cotizados. Y bien, ahora veamos que significa exactamente todo esto en la vida de los españoles, en la vida de los ciudadanos de este país.

En primer lugar, ampliar el cálculo de la futura pensión a toda la vida laboral, y no olvidemos que uno no cobra lo mismo a los 25 años que a los 45, supone según calculaba y defendía Fedea ya en el 2010, una rebaja de las mismas de un 30 %, una quita de un 30 %. Esto supone que una pensión de 1.000 euros bajaría a 700, una de 1.500 lo haría a 1.050 y una de 2.000 a 1.400. En segundo lugar, retrasar la edad efectiva de jubilación a los 67 años, abriría las puertas a su retraso a los setenta.

En tercer lugar, fomentar las pensiones privadas implica la privatización progresiva e irreversible de las mismas, y lanza el mensaje de que el sistema público decae en sus obligaciones. E integrar los sistemas especiales en el Régimen General implica la desaparición de MUFACE, y el retraso en la jubilación de profesores, militares, y demás funcionarios.

Lo más brutal, lo más grave es sin duda la ampliación del cálculo a toda la vida laboral, la quita de un 30 % en las futuras pensiones. Tal vez por ello, se están lanzando mensajes a través de los voceros de los poderosos, de que el piso, de que la casa que uno ha adquirido con esfuerzo a través de toda una vida de trabajo, debe “ser complemento de la pensión”.

Es decir, debe ser vendida o sometida a una “hipoteca inversa”, para que el jubilado pueda vivir con algo de dignidad. Esto implica que tu casa no podrás dejársela a tus hijos y que has estado toda tu vida pagando algo para después perderlo a manos de aquellos a los que has estado pagando.

Ésta es la realidad de las cosas, esto es lo que han intentado colarnos con total indignidad, PP, PSOE, Ciudadanos, PDeCat, o PNV, los que han lanzado con desparpajo espantajos como “España nos roba”, “España se rompe”, “ que viene la ultraderecha”, mientras se ponían de acuerdo en lo esencial, en jodernos la vida.

 

Extraido de: https://diario16.com/un-pensionazo-desvergonzado/