HUNGRÍA. Los trabajadores toman las calles contra la reforma laboral del Gobierno

HUNGRÍA. Los trabajadores toman las calles contra la reforma laboral

del Gobierno

 

 

Hace días que los trabajadores y trabajadoras de Hungría se están manifestando. El propósito de su ferviente actividad es protestar contra la reforma de la legislación laboral que el Gobierno, aprobó el pasado 12 de diciembre.

Según la nueva legislación, los capitalistas podrán exigir a sus trabajadores que trabajen hasta 400 horas extraordinarias al año (frente a las 250 horas que han trabajado hasta ahora), pagaderas en un plazo de tres años.

Los trabajadores han calificado la reforma de “derecho de esclavitud” y exigen que se apruebe un aumento del salario mínimo.

Por su parte, el Primer Ministro, Victor Orban, ha expresado quepara ganar más hay que trabajar más. Por si esto fuera poco, además ha calificado a los manifestantes de criminales y vándalos.

Hace unos días, el 14 de diciembre, unas 3.000 personas se reunieron frente al Parlamento en Budapest. Allí se produjeron choques de los manifestantes con la policía, que reparó en lanzar gases lacrimógenos para disolver a los concentrados.

Hubo, además, unos 50 manifestantes detenidos y, según se dijo unos 15 policías resultaron heridos.

Los manifestantes eran jóvenes en su mayoría y las movilizaciones se están extendiendo a otras ciudades de Hungría. En Pécs, por ejemplo, las manifestaciones también fueron significativas, pidiendo la “destrucción del castillo de naipes erigido por el gobierno”.

Hoy estaba convocada una manifestación en Budapest, y todo apunta a que será muntitudinaria. Es la primera vez que Orban tropieza con tantos manifestantes heterogéneos, agrupados por el rechazo a su política antiobrera. “¡Fuera Orbán!” fue la consigna más coreada durante la última manifestación.

La Hungría actual reedita el Imperio Austro-Húngaro de hace un siglo, un país bajo el control de Alemania, que no mueve un dedo sin el consentimiento de Merkel, la “gendarme” de Europa.