Exitosa presentación en Aragón de las Marchas por la Dignidad: “si el gobierno tiene el poder, el Pueblo tiene la unidad”

Exitosa presentación en Aragón de las Marchas por la Dignidad: “si el gobierno tiene el poder, el Pueblo tiene la unidad”

INTERVENCION DE DAVID UBICO, INTERSINDICAL DE ARAGON
 VIDEO:       http://youtu.be/c661ShvJ4rw
INTERVENCION DE DIEGO CAÑAMERO, VIDEO DE EL VENTANO
Enviado por  el 20 febrero, 2014

 

Foto: Diego Díaz [Galería Gráfica]

Foto: Diego Díaz [Galería Gráfica]

El pasado martes, 18 de febrero, se presentaron en Zaragoza las Marchas por la Dignidad que recorrerán Aragón en dirección a Madrid, y a las que se unirá la columna que entrará desde Nafarroa, con el objetivo de “unificar la lucha contra el paro, la deuda, las privatizaciones, los desahucios, la precariedad, la represión… En un único frente de movilización capaz de imponer las necesarias medidas urgentes para terminar con la actual emergencia social que vive el Estado español”.

“No va a caber todo el mundo, se han quedado 200 personas fuera”, explicaban las organizadoras mientras la gente sentada en el suelo llenaba la sala y daba comienzo un acto lleno de almas dignas que ya no se conforman ni con las migajas ni con las reformas. Aspiran a algo más, y lo quieren todo. Después de la estafa llamada crisis, donde se han privatizado las ganancias durante más de 30 años y socializado las pérdidas de una forma insultante en estos últimos tiempos, la ciudadanía quiere una alternativa anticapitalista real a este Régimen del 78 impuesto a base de concesiones, mientras se ha podido, y de golpes, cuando la decadencia ya ha sido mayúscula.

Comenzaba el acto con la intervención de Asún Gulina, representante de las Asociaciones Vecinales de Zaragoza, que recalcaba que “los aragoneses y aragonesas estamos obligados a resistir al capitalismo”, y a “proponer alternativas más allá de la resistencia”. Estamos obligadas “a generar y organizar el poder popular” mediante la “movilización, la lucha, la organización y la unidad de acción”.

Pablo Híjar, de Stop Desahucios Zaragoza recalcaba que “estamos aquí porque creemos que hemos agotado todas las vías”, y porque “queremos que la gente recupere la dignidad y la conciencia de que está en nosotros la capacidad de cambiar las cosas”. Como en otras intervenciones, la tónica fue el llamado a la unidad: “Es necesario dar un paso adelante y unificar las luchas, el día 22 el miedo va a cambiar de bando”, afirmaba Hijar.

Por su parte Pilar Imaz, representante de la Marea Verde insistía en la necesidad de “echar al gobierno ilegítimo que ha privatizado todo, menos el cuerpo de las mujeres y su derecho a decidir, que lo ha hecho público”. Y recordaba la necesidad de “revertir los recortes y la privatización de la sanidad, la educación, y los servicios públicos, y cerrar la sangría del pago de una deuda injusta”.

Así, con gritos de “gobierno dimisión”, tomaba la palabra José Coy de la PAH-Murcia y activista del Frente Cívico. José Coy es un ejemplo de lucha, pues estuvo 14 días resistiendo en huelga de hambre para evitar ser desahuciado, guerra que ganó a Cajamar. Coy recalcaba que nos encontramos en un momento histórico, con un “movimiento ciudadano sin precedentes en Europa, con cada vez más poder”. Un movimiento “del pueblo y para el pueblo, que trata de generar unidad” y  que “se ha ganado el corazón de la gente con la desobediencia civil”. También tuvo unas palabras para la memoria, recordando que “hay seis millones de parados porque no nos tienen miedo, pero no siempre ha sido así. Nuestros derechos han sido conquistados por la lucha. No me quiero olvidar cuando era sindicalista, y los patrones nos respetaban. No podemos perder la memoria ni la unidad”, concluía José Coy.

Seguidamente intervenía Adriana Caridad, de Marea Blanca Aragón, que mediante un discurso con un profundo contenido de clase recordaba que “el gobierno al servicio de la Troika y del capital está aplicando políticas de hambre”, que sus “modelos de gestión público-privada están acabando con todo”, y que frente a estos ataques a la clase trabajadora es necesario responder “construyendo poder popular”. Terminaba invitando a todo el mundo a sumarse a la columna de la Marea Blanca Aragón que partirá desde Alcanyiz.

David Ubico, de la Intersindical-Aragón comenzaba lanzando un “recuerdo a todos los trabajadores en lucha de Panrico, Mercadona, Telepizza y la antigua Tuzsa -hoy Auzsa-, que son ejemplo de lucha”. Ubico señalaba que “no hay justicia social sin reparto de riqueza, y eso es recuperar nuestros servicios públicos”.  En una traición del subconsciente, Ubico habló de “recuperar el espíritu de lucha de los años 30”, (y todo el mundo le ovacionó) aunque más tarde corrigió “no, no, el de hace 30 años” (bueno, tampoco está mal murmullaban las asistentes con somardería e ilusión). También tuvo un recuerdo para los trabajadores asesinados en Ceuta, “a nosotros mañana nos pueden hacer lo mismo”, dijo. Concluyó su intervención diciendo que “no solo hay que recuperar la dignidad, sino la recomposición del movimiento obrero y popular”, y recalcando que estas Marchas por la Dignidad tienen que ser el previo para avanzar hacia la próxima Huelga General.

La siguiente intervención corrió a cargo de “Zano” Manzano Sánchez, de Mujeres del Carbón de Cuencas Mineras. La andorrana realizó una intervención cargada de emotividad, “Zano” hizo un llamamiento a “organizaciones sociales y sindicales a secundar la convocatoria”. Dijo que las mujeres del carbón “estamos aquí para luchar por defender el futuro de nuestras comarcas mineras y de nuestros hijos e hijas”, y que eso, como todas las “grandes batallas solo se ganan con la unidad, y ahora es el momento”.

José Antonio Meler, como portavoz de las Marchas de la Dignidad en Uesca, señaló la importancia de pasar “de la resistencia al ataque”, y que la “respuesta debe ser colectiva”. Cabe destacar que el día anterior, 17 de febrero, Elena Utrilla, Juan Sánchez, el propio Meler, de la ciudad de Uesca y Lola Giménez Banzo de Biscarrués, presentaban en rueda de prensa, como representantes de la asamblea respaldada por la coordinadora de “mareas ciudadanas” y otros colectivos sociales tanto de Uesca como de otros municipios como Balbastro y Monzón, la iniciativa “de movilización que hará confluir en Madrid miles de manifestantes, para expresar y aglutinar el amplísimo rechazo social frente a las políticas que se están desarrollando y reclamar un profundo cambio”.

Por su parte, Mariano Mérida, de la Marea Azul recalcó la importancia de que el agua sea un bien de uso público, y del peligro que conlleva su privatización, así como la privatización de los ríos, que mediante “embalses como el de Mularroya, Biscarrués o Yesa, sirven para vender el agua sobrante y para intereses especulativos”, en ese sentido, alertó sobre “la amenaza real” de un nuevo intento de trasvase del Ebro.

La siguiente intervención fue la de José Luis Martínez, de la Asamblea organizativa de las marchas en Aragón, de contenido intencionadamente técnico e informativo, no por ello fue menos emocionante e ilusionante. Explicó el calendario organizativo a seguir, que se podrá consultar en la web de la organización.

Y ya, avanzando hacia el final del acto, con gritos de “Sí se puede” comenzaba la intervención de Diego Cañamero, militante del SAT, insumiso judicial y luchador social, ejemplo de lucha comprometida y digna. Comenzó advirtiendo que “si no nos rebelamos somos cómplices de lo que está pasando”, en clara alusión a esa mayoría silenciosa que “tiene la obligación moral de salir a la calle, porque ya basta de poner la mano, hay que dar la cara”. Cañamero sintetizó muy bien el discurso en torno a la necesaria unidad que había recorrido todas las intervenciones: “Si la izquierda no es capaz de ver que el arma es la unidad, también nos estaremos equivocando. Hace falta que la izquierda no discuta por tonterías, puntos y comas, sino que se organice, que el pueblo se organice”.

Ante el entusiasmo colectivo que se respiraba, Cañamero también tuvo unos minutos para la reflexión autocrítica, y admitió que “el gobierno nos ha derrotado con su aparato de propaganda y sus voceros”, y que ante ello y ante “cientos de familias que no tienen nada, convertidas en un trapo y una colilla que se puede tirar al suelo, el pueblo está legitimado para salir a la calle” y crear esa alternativa que está  partiendo de las experiencias de lucha del 15-m, de los mineros, del SAT o de Gamonal. Por ello, “la economía y la democracia, que son dos valores del pueblo, tienen que dejar de estar secuestradas, deben de estar al servicio de las personas”.

Advirtió frente a posibles frustraciones que esto “no es el fin de nada, sino el principio, el 22 de marzo es solo el principio”. También tuvo unas palabras para recordar a todas las personas que lucharon por la democracia, y que los “herederos de Franco permiten que sigan en las cunetas”. “Vamos a ganar porque ya no podemos permitir que nos roben la dignidad”, concluyó.

El acto fue concluyendo en tono festivo cuando sonó a ritmo de gaita aragonesa “la val de Benás”, y volvió a recuperar intensidad emotiva y reivindicativa cuando sonaron los primeros acordes del Canto a la Libertad y las asistentes entonaron el Himno de Aragón, ese que grita al cierzo por la libertad universal, individual y colectiva.

Ilusión, rabia y sinceridad se vislumbraban en la cara y los gestos de toda la gente que asistió al acto, como la de un señor de unos 80 años, que animaba al público y pedía a gritos justicia social. Con ese gesto tan sencillo como gráfico y espontáneo, se comprendía que, ahora sí, se abre una esperanza para el pueblo.