Manteros, kellys, riders… La nueva ola de sindicatos para la economía del futuro Ago29

Manteros, kellys, riders… La nueva ola de sindicatos para la economía del futuro...

Manteros, kellys, riders… La nueva ola de sindicatos para la economía del futuro Donde los sindicatos clásicos no han sabido llegar, los trabajadores han encontrado una salida en las organizaciones independientes Por: Clara Gil , martes 29 de agosto de 2017 62 sharescompartir en Facebookcompartir en Twittercompartir por emailcompartir en Menéame sindi “Estamos limpiando la habitación de Manuel Bartual por 1,50 euros la hora”. El tuit es de Las Kellys (Las que limpian), las camareras de pisos organizadas para hacer frente a su precaria situación laboral. Seguir Las Kellys @LAS_KELLYS Estamos limpiando la habitación de #Manuel#Bartual por 1,50€. 13:56 – 26 ago. 2017 123123 respuestas 7.8587.858 Retweets 8.0058.005 me gusta Información y privacidad de Twitter Ads Aprovechando la repercusión en Twitter del relato ficticio del creador de cómics, Las Kellys decidieron crear su propia novela a través de las redes a imitación de Bartual. La diferencia con el historietista es que su testimonio tiene poco de ficción. No era la primera vez en que las redes sociales servían como plataforma para reivindicar derechos laborales. Otro ejemplo lo vimos hace poco con el vídeo que colgaron las trabajadoras de Tommy Mel’s para denunciar que no habían cobrado su última nómina y seguían trabajando. El vídeo consiguió 18.000 reproducciones. A las chicas las despidieron. La novedad no solo radica en la vía de denuncia. También en la forma de organizarse. Ahora son los propios trabajadores quienes, asociados de forma independiente y al margen de las grandes instituciones del sindicalismo, defienden y pelean sus condiciones laborales. Manteros, kellys, trabajadoras sexuales, repartidores de Deliveroo o músicos son algunos de los gremios que están repensando mecanismos de defensa contra condiciones laborales irregulares. De las trabajadoras sexuales a Las Kellys: asociacionismo femenino Ya en los años ochenta, las trabajadoras sexuales reivindicaban un sindicato propio para ser reconocidas como profesionales autónomas y su derecho a estar afiliadas a la Seguridad Social.En marzo de 2015 apareció el primer lobby de trabajadoras sexuales en Barcelona. Aunque sus derechos están lejos de asemejarse al de países como Holanda, su mensaje lo dejaban muy claro: “A partir de ahora las putas estamos organizadas, convencidas, luchadoras y en pie de guerra”, decía Paula Vip, portavoz de uno de los más de diez colectivos que confroman el lobby. Las Kellys también surgieron de un asociacionismo femenino espontáneo. “Empezó a gestarse un sentimiento de comunidad porque veíamos que la precariedad de nuestras condiciones se repetía en todo el país, no era un caso aislado”, explica Isabel, una de las portavoces de las Kellys en Barcelona. “Podemos cobrar 2 euros por limpiar una habitación. Tenemos contratos de papel mojado que marcan unas horas de trabajo al día que no se cumplen porque la carga de trabajo es inmensa y terminamos haciendo horas extras que nunca se pagan”, sostiene Isabel, una de las portavoces de Kellys Barcelona Las camareras de piso se enfrentan al gigante de las subcontratas. En el papel se caracterizan como empresas externas que “suministran” mano de obra. En la práctica implica un desamparo laboral donde se ven obligadas a encadenar trabajos temporales bajo condiciones precarias. “Podemos cobrar 2 euros por limpiar una habitación. Tenemos contratos de papel mojado que marcan unas horas de trabajo al día que no se cumplen porque la carga de trabajo es inmensa y terminamos haciendo horas extras que nunca se pagan”, sostiene Isabel.   Getty La gran contradicción es que son los directores de los hoteles quienes fijan su jornada laboral. Les adjudican un número de habitaciones que deben realizar según el contrato estipulado por la empresa externa. Nunca se cumple. Además, la gran mayoría de las empresas les ha bajado de categoría. “Ahora en nuestros contratos somos limpiadoras, no somos camareras de piso. Otro retroceso más en nuestros derechos laborales”. Las consecuencias no son solo económicas. La actividad física a la que se ven expuestas es muy intensa. La gran mayoría padece problemas de salud...

Cooperativas de Huelva. Patronal con piel de jornalero. Ago01

Cooperativas de Huelva. Patronal con piel de jornalero....

Cooperativas de Huelva. Patronal con piel de jornalero. JUL 19, 2017by LACOMUNAin ESTATAL Una vieja trampa de las apuestas reformistas sobre economía colaborativa: Cooperativas y el problema de la tierra. Manifestación en defensa del uso de los pozos públicos. Fuente: condavisión. ¿Qué son las cooperativas? Cuándo hablamos de cooperativas nos referimos a una asociación de personas físicas o jurídicas que, teniendo intereses o necesidades socio-económicas comunes, desarrollan una actividad empresarial, imputándose los resultados económicos a los socios, una vez atendidos los fondos comunitarios, en función de la actividad cooperativa que realizan. Las cooperativas, con frecuencia, son presentadas como un modelo alternativo a la explotación capitalista, no obstante, estar constituidos en dicho régimen no impide la contratación de trabajadores externos a dicha asociación por lo que a priori, pese a su estructura más democrática, ya sabemos que no tiene porqué evitar la explotación de los trabajadores no socios.No se trata de la apropiación de los medios de producción por parte de la clase trabajadora, o al menos no tiene porqué ser así. Se entiende por régimen cooperativo un sistema horizontal y democrático entre los socios que son a su vez trabajadores de dicha organización empresarial pero no todos sus trabajadores tienen porqué ser socios. Y así está recogido por la ley. Sin embargo es habitual que exista una percepción diferente sobre lo qué significa este tipo de empresa. Un ejemplo fue lo que ocurrió a finales de Agosto del año pasado cuando se produjo el asesinato del viceministro boliviano de interior, Rodolfo Illanes por parte de cooperativistas de la minería. Desde los medios se nos presentó el conflicto como una revuelta de trabajadores contra un gobierno que le era hostil. Y sin embargo, ¿era eso cierto? Entre las reivindicaciones de este grupo cooperativo se encontraban entre otros...

#EsclavasEnPrisión: solidaridad con las presas explotadas por Zara y El Corte Inglés. Cárcel de Zuera, Zaragoza. Mar26

#EsclavasEnPrisión: solidaridad con las presas explotadas por Zara y El Corte Inglés. Cárcel de Zuera, Zaragoza....

#EsclavasEnPrisión: solidaridad con las presas explotadas por Zara y El Corte Inglés Se ha escrito mucho sobre la explotación que afecta a presas y presos cuando se les obliga a trabajar en la cárcel. En fechas recientes se convocó en Estados Unidos la que pretendía ser la mayor huelga de presos en la historia del país, con la intención de sacar a la luz de un modo práctico esa realidad.   La campaña #EsclavasEnPrisión supone un paso adelante en el estado español para la solidaridad conpresas sometidas a explotación laboral bajo custodia, en este caso al servicio de Zara / Inditex y de El Corte Inglés: “En la macrocárcel de Zuera -Zaragoza- una mujer trabajadora de uno de los talleres productivos, cuyo horario de trabajo es de lunes a viernes de 9:00 a 13:30 y de 15:00 a 19:30 (9 horas diarias), percibe la cantidad mensual de 121,53 euros (0.75€ la hora)… Pese a que en ningún papel constan las empresas que están detrás de este negocio en los talleres productivos, se sabe a través de las trabajadoras que, entre otras, están El Corte Inglés y Zara Home”.   Reproducimos el manifiesto publicado en el boletín de difusión, debate y lucha social Tokata Nos dicen constantemente que la cárcel reinserta. Sí, probablemente es así desde la perspectiva de quienes nos gobiernan, desde el Estado y las empresas capitalistas, ya que obliga a las presas a aceptar sueldos de miseria y trata de aprovecharse de la sumisión obligada que padecen las mujeres presas dentro del sistema carcelario. La precariedad laboral, como todo en prisión, es un crudo reflejo de lo que sucede fuera, y las personas internas deben aceptar unas condiciones indignas no sólo por conseguir dinero para subsistir, sino por la necesidad mental de distraerse, de huir del tedio carcelario, de la imposibilidad de controlar su vida, por conseguir un vis a vis más al trimestre o por mejorar su expediente y poder conseguir antes la libertad. Dando a entender que trabajar es sinónimo de llevar un “buen camino” para su “reinserción” en la sociedad. En la macrocárcel de Zuera una mujer trabajadora de uno de los talleres productivos, cuyo horario de trabajo es de lunes a viernes de 9:00 a 13:30 y de 15:00 a 19:30 (9 horas diarias), percibe la cantidad mensual de 121,53 euros (0.75€ la hora). Los sueldos están muy por debajo del mínimo y no se cotizan ni la mitad de horas trabajadas en prisión. Dentro de este irrisorio salario vienen ya prorrateadas las vacaciones, los descansos y las pagas extras. Eso sin mencionar los trabajos no remunerados (como limpieza o arreglos en el módulo), especialmente en los módulos de respeto, obligatorios en el caso de las mujeres presas en Zuera. Dentro de Zuera existen dos talleres productivos, que se dividen en las siguientes actividades productivas: confección, lámparas, cableado y soldadura. Las mujeres sólo tienen acceso a las de confección y lámparas, mientras que los hombres pueden acceder a todas. Pese a que en ningún papel constan las empresas que están detrás de este negocio en los talleres productivos, se sabe a través de las trabajadoras que, entre otras, están El Corte Inglés y Zara Home. Además, quienes supervisan estos talleres son personas externas a la prisión, pertenecientes a las empresas para las que se trabaja. Por supuesto, son siempre hombres. Por estos motivos se ha lanzado una campaña en contra de la explotación de las mujeres en la cárcel a través de la colaboración de estas empresas con instituciones penitenciarias, que se lucran de las condiciones de vulnerabilidad que conlleva el encierro y de la opacidad que rodea el sistema carcelario. No colabores con la explotación de las mujeres presas. ¡COMPARTIR y DIFUNDIR!...

Huelga de técnicos autónomos y subcontratas de Telefónica Movistar Una experiencia exitosa...

Huelga de técnicos autónomos y subcontratas de Telefónica Movistar Una experiencia exitosa   [Publicamos el trabajo realizado por Jana Müllner e Igor Mera sobre la huelga indefinida de técnicos, que se centra sobre todo en la experiencia de Bizkaia, donde la unidad de los huelguistas hizo que que se consiguieran mejoras importantes. El artículo fue publicado en Viento Sur el 27/12/2016] 27/12/2016 | Jana Müllner – Igor Mera El presente trabajo trata de recoger las conclusiones extraídas del proceso de sistematización de la lucha que los técnicos autónomos y subcontratados de TESAU Telefónica – Movistar en Bizkaia protagonizaron en forma de huelga durante la primavera del año 2015. En nuestra opinión, se trata de una lucha ejemplar en muchos aspectos ya que supone una actualización de los viejos principios del sindicalismo al contexto de hiper-precarización que sufren millones de personas trabajadores en el conjunto del mundo y en nuestro país, Euskal Herria. Nos parece importante compartir esta experiencia, en primer lugar y sobre todo, para dar a conocer un proceso de lucha exitoso frente a una gran multinacional. Los técnicos subcontratados/1 por Telefónica-Movistar en Bizkaia nos demostraron a todas nosotras que SÍ se puede: se puede transitar del individualismo a la solidaridad, se puede pasar de la esclavitud a la dignidad, se puede enseñar los dientes a quien te lo quiere quitar todo. Nos parecía importante, además, no centrarnos tanto en los qué y los cómo (las experiencias de lucha son únicas e irreproducibles de manera mimética) sino en aquellas cuestiones clave que sí puedan ser utilizadas por otras compañeras y compañeros. Más que hacer un trabajo de análisis y teorización, simplemente nos hemos propuesto recoger y ordenar tanto los elementos objetivos como subjetivos del proceso de lucha, dando la voz voz a quienes fueron sus protagonistas. Para ello, hemos desarrollado un proceso metodológico en el que hemos partimos de entrevistas en profundidad con informantes clave dado el rol que jugaron durante el proceso. De ellas extrajimos una línea del tiempo que posteriormente se iría completando y unas conclusiones preliminares. Estos dos elementos fueron contrastados en un grupo de discusión más amplio donde, además, recabamos información adicional. Reajustadas las conclusiones preliminares y completada la línea del tiempo, contrastamos esos dos “productos” de la sistematización con la asamblea de trabajadores. Este espacio fue utilizado además, para recopilar aprendizajes y experiencias personales del proceso de lucha. En lo metodológico, el proceso finaliza con la presentación del trabajo definitivo a la propia asamblea de trabajadores previa su publicación. “Un sistema de absoluta explotación” La multinacional Telefónica-Movistar fue una empresa pública (heredera del antiguo monopolio estatal de las telecomunicaciones) hasta que se privatizó totalmente en los años 90 del siglo pasado. De la mano de la privatización empezó también el proceso de externalización y subcontratación masiva. A lo largo de estas dos largas décadas se suprimieron miles y miles de puestos de trabajo de la plantilla de Telefónica-Movistar en los sucesivos Expedientes de Regulación de Empleo acordados entre la dirección de la empresa y los sindicatos mayoritarios CC OO y UGT. En el año 1990 la plantilla fija de Telefónica la componían en torno a 75 000 personas, hoy no llegan ni a 20 000. Esos empleos estables y con condiciones fueron sustituidos paulatinamente por medio de la externalización, en una larga cadena de subcontratación en la que la degradación de las condiciones de trabajo cada vez es mayor… Telefónica contrataba una subcontrata que a su vez contrataba a otra subcontrata, y esta subcontrata contrataba a su vez a otra subcontrata,… y esa subcontrata empleaba a personal falso autónomo. El colectivo cuya lucha estudiamos se trata del grupo de trabajadores dedicados a la instalación y reparación de instalaciones telefónicas de Telefónica-Movistar en Bizkaia, aunque bien podría referirse a cualquiera de las otras operadoras de telefonía. En Bizkaia, el 90 % de la gente que trabajaba para Telefónica en este subsector eran falsos autónomos...