No hay democracia si el pueblo catalán no puede decidir

No hay democracia si el pueblo catalán no puede decidir

 

 

El próximo 1 de Octubre, el President Puigdemont y la mayoría del Parlament de Cataluña han anunciado la convocatoria de un referéndum de autodeterminación. El Gobierno Rajoy ha anunciado que lo impedirá por todos los medios y, por boca de la Ministra Cospedal, ha llegado a amenazar diciendo que por tierra, mar y aire, las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil se encuentran donde haya que proteger la integridad y la soberanía de nuestro país.

 

Ante este grave escenario, desde el Sindicato Cobas manifestamos:

 

Ante un hecho de esta magnitud los trabajadores/as no podemos permanecer indiferentes si no queremos acabar como furgón de cola al servicio de intereses de clase ajenos.

 

Nuestro Sindicato se pronunció siempre por la defensa de los derechos y las libertades democráticas. Por eso defendemos el derecho de los pueblos a su libre autodeterminación y rechazamos toda unidad forzada, impuesta contra su voluntad. La unidad que queremos es la unión libre de pueblos libres y eso solo existe cuando son los pueblos los que deciden.

Por ello apoyamos el derecho de Cataluña a decidir y la celebración del referéndum del 1 de Octubre.

 

Argumentar, como hace el Gobierno Rajoy y los Partidos que le apoyan en esto, que dicha consulta es ilegal, solo muestra, como en tantos otros problemas, que la Ley no es democrática, que “lo llaman democracia y no lo es”.

Si el Gobierno y los que le apoyan fueran realmente demócratas, deberían haber modificado hace ya mucho tiempo una legislación que impide el ejercicio de ese derecho democrático, en lugar de mantenerla y amenazar con toda suerte de catástrofes si se lleva a cabo la consulta.

Modificar la Constitución cuando se trataba de hacernos pagar a todos/as la deuda de los banqueros, no supuso el menor problema para el Gobierno y la mayoría parlamentaria. En 15 días, modificaron el Art. 135 de la Constitución al dictado de la Unión Europea y la Troika.

 

Amenazar con todo tipo de plagas bíblicas si se hace la consulta es un argumento de dictadores. En otros lugares del mundo se han celebrado referendos de autodeterminación (así ha sido en Canadá y, el más reciente y conocido, en Escocia) sin que se haya producido catástrofe alguna.

Rajoy y compañía claman “contra los nacionalismos” en nombre del más grande de los nacionalismos, el nacionalismo español. Se arrogan la representación de la “democracia” cuando han sido elegidos mediante una ley electoral tramposa, imponen leyes mordazas y recortan derechos, salarios y empleo contra la voluntad de la amplia mayoría.

 

Por lógica democrática, el referéndum debería hacerse “de mutuo acuerdo”. Pero el Gobierno y la Monarquía se niegan en redondo a permitirlo. Ante esta negativa, cuando el 80% de la población catalana lo reclama, Cataluña tiene toda la legitimidad para convocarlo.

El derecho de los pueblos a decidir es un derecho que no puede quedar sujeto al permiso del Estado. No se puede estar por el derecho al divorcio y luego decir que para ejercerlo hace falta el acuerdo de las dos partes. El futuro de Cataluña no lo pueden decidir el Rey, ni el Gobierno, ni la Troika, lo debe decidir el pueblo de Cataluña.

 

Utilizar fuera de Cataluña el desprestigio, ganado a pulso, por Pujol, Artur Mas o Convergencia, para criminalizar la consulta, no es más que una maniobra que pretende confundir a estos personajes con toda Cataluña. Es lo mismo que decir que el resto del Estado somos todos/as como Bárcenas y Rajoy.

 

El Gobierno no para de hablar de la “recuperación económica”.  Dicen que ya “se produce lo mismo que antes de la crisis”, pero no cuentan que esto se hace con 2,3 millones de trabajadores/as menos y con un ahorro patronal de 30.000 millones en salarios. En realidad, estamos ante la recuperación de sus beneficios a costa de aumentar la precariedad, salarios y pensiones de miseria y mantener los recortes en educación, sanidad, dependencia o vivienda.

Por eso, la situación en el Estado español y en toda Europa  exige cada vez con más urgencia la unidad de los trabajadores/as por pan, trabajo, techo e igualdad, como reza el lema de las Marchas de la Dignidad. La división y el enfrentamiento entre nosotros/as facilita los planes de la Unión Europea y la Troika al servicio de los cuales están el gobierno de Madrid y el de Barcelona.

 

Necesitamos la unidad para profundizar el camino que han empezado a abrir de nuevo los trabajadores/as de Eulen del aeropuerto de El Prat, los del transporte o el metal gallego, los de AENA y Enaire que anuncian huelgas, los de Ciutat´Art… exigiendo que nos devuelvan los salarios, derechos y empleos que nos robaron durante “la crisis”.

Necesitamos la unidad para defender los derechos democráticos de todos/as.  Sin esa unidad de la clase obrera, no tendremos ni pan, ni trabajo ni techo… ni derecho a la autodeterminación.

 

Llamamos a nuestros afiliados y afiliadas y a todos los trabajadores/as a defender, en nombre de los derechos democráticos y de la unidad de la clase obrera, el DERECHO DEL PUEBLO DE CATALUÑA A DECIDIR, a hacer su referéndum.

Llamamos a REPUDIAR Y MOVILIZARSE CONTRA CUALQUIER INTENTO REPRESIVO, dictatorial, del Gobierno del PP contra el pueblo de Cataluña.

Y llamamos a apoyar todas las luchas en curso en defensa de los salarios, del empleo y del derecho de huelga, participando de las manifestaciones y movilizaciones que se convoquen y, en particular, a las que convoquen las Marchas de la Dignidad.

 

 

Coordinadora Estatal de Co.bas

Septiembre 2017

 

www.cobas.es

www.cobas.cat

www.cobascanarias.org

https://cobassevilla.com/